20 jun. 2007

Marruecos es la sonrisa de los niños




Viajar es volver a casa con otro modo de mirar.




Es increíble descubrir que tan cerca de casa existe una tierra diferente y llena de contrastes. Marruecos es su gente caminando por sus calles, es la tierra de los mil y un gatos paseantes. Un disparate de colores: azul indigo bereber, rojo intenso de la tierra, el verde de los oasis, y el marrón de la henna. La mirada intensa, brillante y profundamente oscura. El olor de la menta en el te. Niños alegres bailando y perdiendose en sus plazas, a pesar de todas sus miserias.


Me traigo en el bolsillo de mi alma la inmensa sonrisa de los niños. Como el mejor de los regalos.

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