30 abr. 2007

La sombra de la genialidad



Glenn Gould aunque murío en 1982 a los 50 años, ha pasado a la historia de la musica, por dos cosas: uno tocaba a Bach como nadie y dos era más raro que un documental en verso.
Gould se convirtío en una estrella internacional por derecho propio en 1955, gracias a su primer disco, LAS VARIACIONES DE GOLDBERG, de J.S BACH, (mas alla de ser una pieza predilecta de los banquetes de casquería del Doctor Anibal Lecter de El silencio de los corderos)
Las GOLDBERG estaban consideradas antes que las grabara Gould, una pieza sin interés, demasiado academicista y cerebral para despertar entusiasmo del público. El canadiense las grabó a un tempo vertiginoso, las coloreó con una ornamentación revolucionaria y nos hizo escuchar, por primera vez, voces musicales internas de la polifonía bachiana que no sabíamos ni que existían. Y todo esto lo hizo sentado en una silla de madera paticorta y desvencijada(construida para él por su padre) que dejaba su nariz a ras del teclado, sin la que se negaba a salir al escenario, y canturreando por encima de complejas texturas de contrapunto barroco. Imaginatelo......
Encorvado, siempre ensimismado, canturreando, el pianista rompío con su excéntrica personalidad, las leyes que hasta entonces marcaban la pauta estética y escénica de los concertistas. Subía a los escenarios con el frac arrugado bajo una -o varias- bufandas, abrigo y mitones. Dejaba sus manos a remojo durante veinte minutos antes de tocar y siempre evitaba el contacto físico con extraños. Huía de la fama, de su público, y sólo encontró respiro en las herméticas salas de grabación. Un hombre huidizo y errático que plantó cara a las tradiciones.
Un ser de una sensibilidad extraordinaria para los estímulos sensoriales con actitudes obsesivas en la rutina y una fobia acusada a todo acto social.
Su repentina retirada de los escenarios a la edad de 34 años, agrandó si cabe más su leyenda. Sobre su retirada, él explico que tenía que ver con su negativa a entrar en el espirítu competitivo que esconde todo virtuosismo exhibicionista.
El enigma de un pianista intenso, brillante y trasgresor. Fue un artista singular y contradictorio, tan frágil como resistente. Su influencia es definitiva, abrío el camino del futuro.

1 comentario:

  1. q buen blog!
    q buen post sobre Gould!
    me gusta tb la frase debajo del titulo d etu blog
    saludos cordiales

    ResponderEliminar