27 abr. 2007

XXV, Dao de Jing, Lao zi

Hay algo confuso y perfecto,
anterior al nacimiento del cielo y la tierra.
Silencioso y solitario,
absoluto e inmutable,
evoluciona por doquier sin desfallecer.
Podemos tenerlo por madre de cuanto hay bajo el cielo.
No conociendo su nombre,
le daré el sobre nombre de "curso".
Forzado a nombrarlo más, diría "grandeza".
Grandeza que transcurre,
que transcurre y se aleja,
que se aleja y retorna.
Por eso,
grande es el curso;
grande, el cielo;
grande, la tierra;
y grande, el rey.
Hay en el universo cuatro grandes,
y el hombre se halla entre ellos.
El hombre tiene por norma la tierra,
la tierra tiene por norma el cielo,
el cielo tiene por norma el curso,
el curso tiene por norma a sí mismo.

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