8 oct. 2014

una corteza una piel un mapa un corazón


"el corazón es centro, porque es lo único que de nuestro ser da sonido"
María Zambrano.
Esto que  voy a compartir es muy muy importante, de vital importancia, no lo olvides. Alguna vez se te paso por la cabeza preguntarte ¿ que es lo que piensas ? ¿que es lo que quieres ? ¿ cuales son los sueños que quieres realizar tú? en una palabra, te has parado a pensar, a ver y escucharte. A ser definitivamente el ser que eres.  Ahora puedes leer este texto  sobre el valor poderoso de la Autoestima. Y comprenderás que nunca debes dar el control de tu  autoestima a los demás.  Cuando te quieres es más difícil que te puedan herir ya que eres más fuerte y mejor.

“Cuando me amé de verdad comprendí que en cualquier circunstancia estaba en el lugar correcto y en el momento preciso. Y entonces pude relajarme. Hoy sé que eso tiene un nombre: autoestima.

Cuando me amé de verdad, pude percibir mi angustia y mi sufrimiento emocional no son sino señales de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es autenticidad.

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente y comencé a ver que todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama madurez.

Cuando me amé de verdad, comencé a comprender por qué es ofensivo tratar de forzar una situación o a una persona sólo para alcanzar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o que la persona (tal vez yo mismo) no esté preparada. Hoy sé que el nombre de eso es respeto.

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuera saludable: personas y situaciones, todo y cualquier cosas que me empujara hacia abajo. Al principio, mi razón llamo egoísmo a esa actitud. Hoy sé que se llama amor hacia uno mismo.

Cuando me amé de verdad, dejé de preocuparme de no tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes. Abandoné los mega proyectos de  futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé que eso es simplicidad.

Cuando me amé de verdad, desistí de quedarme reviviendo el pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Eso se llama plenitud.

Cuando me amé de verdad, comprendí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme pero que cuando la coloco al servicio de mi corazón se convierte en una valiosa aliada. Y esto es saber vivir.
No debemos tener miedo de cuestionarnos. Hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas. " Charles Chaplin 


No necesitamos ser perfectos sino ser nosotros mismos como somos, ser auténticos. 

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